Casi todo lo que se ha escrito sobre colaboraciones lo escribieron las marcas. Por eso siempre suena igual: sé profesional, entrega a tiempo, cuida el tono. Nada sobre lo que a ti te toca exigir.
Esto es lo otro. Lo escribe una marca —un taller de Tijuana que hace tablas y piezas de cocina— así que ya sabes de dónde viene. Hay partes donde salimos mal parados. Se quedan.
Lo mínimo por escrito antes de decir que sí
No necesitas un contrato de abogado. Necesitas que esto quede escrito en algún lado que puedas volver a leer: un correo, un PDF, aunque sea un mensaje.
- Qué entregas exactamente. Cuántas piezas, en qué formato, en qué red.
- Cuándo. Fecha de entrega y fecha de publicación. No son la misma.
- Cuándo llega el producto y quién paga el envío. Si llega dañado o tarde, qué pasa.
- Cuánto te pagan, cuándo, y qué dispara el pago: ¿al entregar el material o al publicarlo?
- Dónde puede usar la marca tu contenido, por cuánto tiempo, y si va a ir a anuncios pagados.
- Quién aprueba. Un nombre. No "el equipo".
Una regla que te ahorra broncas: el plazo empieza cuando la caja está en tu casa, no cuando aceptaste. Déjalo dicho desde el principio.
Lo que es razonable pedir
Un brief claro. Si la marca no sabe qué quiere, lo va a descubrir corrigiéndote a ti. Pide referencias y una lista corta de lo que sí y lo que no.
Producto suficiente. Si vas a grabar tres piezas, una tabla no da para tres videos distintos.
Libertad creativa sobre la forma. Hay una línea que sirve para casi todo:
| Lo decide la marca | Lo decides tú |
|---|---|
| Datos duros: medidas, material, precio, garantía | El guion y tus palabras |
| Qué se puede afirmar del producto | El ritmo, el formato, el humor |
| Que se vea bien la pieza | Tu casa, tu cocina, tu gente |
Rondas de revisión con número. Dos rondas es normal. "Las que hagan falta" no lo es.
Que te paguen a tiempo. En México muchas marcas pagan a 15 o 30 días; es costumbre, no ley. Lo que importa es que la fecha esté escrita y que sepas a quién le hablas si no llega.
Lo que no es razonable que te pidan
Exclusividad sin pagarla. Si no puedes trabajar con otra marca de cuchillos durante seis meses, eso vale dinero. Debe tener precio, categoría acotada y fecha de fin.
Derechos perpetuos, sin decírtelo. Que la marca repostee tu video es una cosa. Que lo meta a pauta pagada, o que corra anuncios desde tu propia cuenta, es otro trabajo y se cotiza aparte. Si el texto dice "irrevocable, mundial, en cualquier medio, a perpetuidad" y el pago es el de un post, ahí está el desbalance.
Reescribirte el guion entero. Si te mandan cada palabra y cada corte, no están contratando a un creador: están contratando a un actor. Se puede aceptar, pero se cobra distinto.
Que no marques la publicidad. Nunca cedas en esto. La divulgación te protege a ti, no a la marca.
Pagar solo con producto y llamarlo colaboración. Es válido si tú lo aceptas con los ojos abiertos. Deja de serlo cuando piden producción de tres días a cambio de una pieza de mil pesos.
Cambiar el brief después de que grabaste. Si cambia el alcance, cambia el precio.
Señales de que va a salir mal
- Todo va por audios de WhatsApp y nadie manda nada por escrito.
- Tardan semanas en contestarte antes de cerrar. Después de cerrar tardarán más.
- Regatean el precio hasta la última llamada.
- Te piden afirmar cosas que no puedes comprobar: "no se raya nunca", "elimina bacterias".
- El pago es "cuando salga el corte", sin fecha.
- Nadie sabe quién aprueba, y aparecen tres opiniones distintas en la ronda dos.
- Te piden publicar antes de que llegue el producto.
Ninguna de estas es prueba de mala fe. Muchas veces es una marca chica y desorganizada. Pero cada una te cuesta tiempo, y el tiempo es lo único que estás vendiendo.
Cómo decir que no sin quemar la relación
Rápido. Un no en 24 horas se agradece más que un sí a medias en dos semanas.
Con el motivo real, en una línea. Las excusas inventadas se caen solas.
Con una puerta concreta. No "en otra ocasión", sino qué tendría que cambiar.
Tres que funcionan:
- "Gracias por pensar en mí. Por presupuesto no me sale a ese número, mi tarifa para un reel es X. Si en algún momento hay presupuesto, con gusto lo vemos."
- "Me encanta el producto, pero la exclusividad de seis meses no la puedo tomar sin que esté considerada en el pago. Sin esa cláusula, sí me interesa."
- "Este mes ya tengo comprometido el calendario y no quiero entregarte algo apurado. ¿Lo vemos para el mes que entra?"
Y una cosa práctica: cuando no puedas bajar tu precio, baja el alcance, no la tarifa. Una pieza en vez de tres. Así no rompes tu propio piso.
Lo aburrido: facturas y avisos
Hay creadores que no facturan. Eso tiene consecuencias —las explicamos aparte en ¿puedo cobrar si no facturo?— y hay marcas que de plano no pueden pagar sin comprobante fiscal, porque necesitan deducir el gasto.
Si el producto gratis cuenta como ingreso para tu declaración, o bajo qué régimen te conviene cobrar, eso te lo dice tu contador. No lo des por hecho a partir de un artículo de internet, este incluido.
Sobre marcar la publicidad: en México la publicidad no puede inducir a error, y de ahí se desprende que no puede disfrazarse de opinión espontánea. PROFECO ha publicado orientación dirigida a quienes promocionan productos en redes; conviene revisar la versión vigente o preguntarle a un abogado.
Y nosotros
Para no quedar como los buenos del cuento: nuestro programa de creadores paga comisión sobre ventas, no un fijo, salvo que sea una colaboración especial. Eso significa que si el video no vende, tú trabajaste y no cobraste. Es un trato honesto solo si lo sabes de antemano.
También nos ha pasado tener a alguien esperando respuesta semanas después de postularse. Fue nuestra falla, no suya. Si nos escribes y no contestamos en unos días, insiste.