Por qué el cuidado importa
Una tabla de madera artesanal no es solo una herramienta de cocina — es una pieza que mejora con el tiempo si se cuida correctamente. La parota y el maple tienen poros naturales que necesitan hidratación periódica.
Limpieza diaria
Lava la tabla con agua tibia y jabón neutro inmediatamente después de usarla. Nunca la sumerjas en agua ni la metas al lavavajillas — la madera se deforma y agrieta con la humedad prolongada.
Sécala verticalmente o en un ángulo para que el aire circule por ambas caras.
Aceite mineral cada 2-4 semanas
El aceite mineral de grado alimenticio es el mejor aliado de tu tabla. Aplica una capa generosa con una tela suave, dejándola reposar toda la noche. Por la mañana, retira el exceso con un paño limpio.
Evita: aceite de oliva o vegetal — se enrancian y dan mal olor.
El truco de la sal gruesa
Para eliminar olores y manchas superficiales, espolvorea sal gruesa sobre la tabla húmeda y frota con medio limón. Deja actuar 5 minutos, enjuaga y seca.
Señales de que tu tabla necesita mantenimiento
- Superficie áspera o con pequeñas fibras levantadas
- Madera opaca o grisácea
- Olor persistente después de lavar